8 de agosto de 2010

Triángulo maldito: la sociedad entre policías, reclutadores y menores

La tercerización del delito en el conurbano bonaerense

Publicado el 1 de Agosto de 2010
Por Juan Diego Britos
En el diario Tiempo Argentino.


En los asesinatos de Barrenechea y Urbani participaron adolescentes que fueron seleccionados por delincuentes mayores de edad con una fuerte relación con negocios de sectores policiales. El enigmático caso de Luciano Arruga.


Me encontraron, soy yo”, les dijo Oscar Alberto “El Gordo” Pérez Graham, el supuesto reclutador de la banda que asesinó a Santiago Urbani en 2009, a los agentes que lo detuvieron el lunes por la tarde en Ingeniero Maschwitz. Seguramente esa no haya sido la primera vez que El Gordo charlaba con la policía. Estos personajes no son desconocidos para los oficiales de los servicios de calle de las comisarías o de las tristemente célebres brigadas de investigaciones de La Bonaerense. En la jerga, a la persona que organiza los trabajos y lleva a los menores a robar se los conoce como “el reclutador”. Su función en la banda es proveer a los chicos de armas, manejar el coche en que se moviliza el grupo y marcar en la casa a robar, información que consigue a través de un familiar o de un empleado de la víctima. Mientras el asalto se concreta, el líder del grupo controla la operación a través de un handy desde el auto.
Estos personajes, especie de gerenciadores del delito, tienen contacto con la policía y son los que pactan con las comisarías para seguir “trabajando” sin que nadie los moleste. Son los autores intelectuales de los robos y los encargados de repartir el botín, del que se llevan siempre la mejor parte. Además, nadie puede tocarlos porque reciben protección de los jefes de calle de cada distrito.
“La mayoría de las bandas juveniles son patrocinadas por algunos de ellos. Reclutan a los pibes de los barrios. Eligen a los mejorcitos en cada rubro: al que maneja los caños, al que sabe “ganar” casas, al que no se enloquece en un choreo. Casi nunca trabajan solos, son dos o tres tipos que se rotan los planteles”, confesó a Tiempo Argentino Federico, quien trabaja hace nueve años en el servicio de calle de una comisaría de La Matanza.
Federico aceptó la entrevista con la condición de que el diálogo no se grabe por seguridad personal. El encuentro fue al mediodía, en el bar de una estación de servicio de una avenida inundada por la lluvia. Durante el reportaje, el policía reconoció que participó en varias ocasiones del andamiaje perverso que usa con menores que delinquen, mayores que los alistan y policías que avalan esta actividad a cambio de dinero fresco.
“¿Sabés lo que pasa? Me cansé de meterlos en cana y que después los suelten porque son menores. Así que les cobro yo”, intentó excusarse el agente de civil, pelo corto y pistola en la cintura.
El circuito no es simple y los métodos son diversos. Existen casos en los que los policías liberan zonas y tienen línea directa con los reclutadores. Ladrones y agentes trabajan en equipo, se comunican por teléfono y avisan cuando es tiempo de marcharse de las casas que están robando.
“Algunos policías, a la hora del robo, entretienen con alguna excusa al patrullero de la cuadrícula. Y si un vecino llama al 911, por handy le dicen: ‘Andá yendo vos, que yo no voy a bailar’. De esa forma, no quedan pegados”, aseguró Gastón, también agente bonaerense.
Según la investigación realizada por este diario, en muchos de los casos en que una banda de menores entra a robar a una casa, hubo una persona mayor que los llevó a la zona y les señaló la vivienda.
En noviembre de 2009, en un robo a un domicilio de la calle Alegría al 200 de Haedo, los testigos declararon que vieron llegar a la banda en un Volkswagen Bora gris, del cual dos chicos se bajaron, hablaron con el chofer y posteriormente ingresaron a la casa. Los vecinos agregaron que mientras los pibes estuvieron dentro de la casa, el auto se mantuvo girando alrededor de la manzana tocando bocina al paso: era la señal de que podían robar tranquilos.
Uno de los jóvenes detenidos esa tarde era un experto en “ganar” casas utilizando el método de la tarjeta plástica, característica común de una banda que cobró popularidad en octubre de 2008, cuando tres de sus integrantes entraron a la vivienda del ingeniero Ricardo Barrenechea y lo mataron de un balazo.
Según fuentes policiales, parte de ese grupo de menores era del Barrio Villegas de Ciudad Evita. En ese lugar, los que reclutaban pibes eran dos delincuentes mayores de edad, conocidos por los servicios de calle de La Matanza. A ellos les cobraban los policías por su trabajo. “No hay una tabla de valores. Ellos son los que le ponen el precio a su libertad”, señaló Osvaldo, policía y confeso colaborador de los reclutadores.
“Esto es economía amigo. Oferta y demanda. Si te engancho con plata, cagaste, el mínimo lo pongo yo. Es un tira y afloje. Pensá que los tipos que reclutan, hacen mucha plata y para ellos poner 50 mil pesos no es nada”, definió Federico a la negociación entre ambos bandos.
Otro modo que tiene la Bonaerense para “arreglar” este tipo de trabajos es con el asalto consumado. Los integrantes de los servicios de calle de las comisarías tejen redes de inteligencia con ladrones, vendedores de droga y vecinos que contribuyen a detectar cuando una banda hizo un trabajo de mucho dinero.
“A los chicos les dicen: ‘No se preocupen en encontrarnos, nosotros los vamos a encontrar a ustedes’. El problema es con los pibes que no arreglan”, dice Mirtha, cuyo hijo cayó preso por un robo de 50 mil dólares que nunca cometió.
Según la mujer, cuando uno de los robos sale mal y alguien tiene que pagar los platos rotos, aparece la figura del “perejil”, un aliciente para el damnificado. De ellos, también se nutren los integrantes del triángulo del delito para continuar con su relación, un lazo basado en las conveniencias y la falta de escrúpulos.
“Se arregla cuando el pibe no es un bardo. Y con respecto a los que los reclutan, si está apañado por alguien no lo podés voltear. Me ha pasado de saber que tal tipo está haciendo cagadas y no poder meterlo en cana porque el jefe de calle hizo su arreglo. No se negocia sólo plata sino también información”, detalló Rubén, un ex policía.
Son emergente de un nuevo fenómeno: menores que delinquen, mayores que los reclutan, policías que negocian con delincuentes, intercambio de dinero e información como variables de un sistema económico gerenciado por la policía de siempre –un ejército de 50 mil agentes con salarios bajos y una extensión territorial equivalente a un país europeo– que pierde popularidad pero jamás las mañas de un pasado maldito.

http://tiempo.elargentino.com/notas/triangulo-maldito-sociedad-entre-policias-reclutadores-y-menores

2 comentarios:

  1. EL MECANISMO ESTA PERFECTAMENTE ACEITADO Y LE SIRVE A TODOS . MENOS A LAS VICTIMAS:


    A LA POLICIA: UTILIZA "MANO DE OBRA DESCARTABLE" QUE ANTE UNA SOSPECHA DE ALGUIEN FUERA DE LA ORGANIZACION , NO DUDAN EN FUSILAR A LOS RECLUTADOS. TAMBIEN HAY UN BENEFICIO ECONOMICO SUSTANCIAL.

    AL PODER JUDICIAL: TIENE LAS CAUSAS PREFABRICADAS, PARA PODER LUEGO COMPLETAR UN NOMBRE , UN APELLIDO, EN SINTESIS UNA VICTIMA, EL PODER JUDICIAL CON JUECES QUE GANAN ARRIBA DE LOS 45000 PESOS MAS VIATICOS VIVIENDAMOVILIDAD Y OTROS BENEFICIOS VEN MUY ACERTADA LA IDEA DE ESTIGMATIZAR AL DELINCUENTE COMO JOVEN , POBRE Y PIGMENTADO EN SU PIEL, ESTO LOS ALEJA MAS DE ESTA "CLASE MALDITA" Y PROTEGEN SU ESTIRPE. LOS JUECES CURIOSAMENTE ESTAN CASI TRABAJANDO COMNO ABOGADOS DEFENSORES DE POLICIAS ASESINOS Y/O ENCUBRIDORES.


    PODER POLITICO DE TURNO: ES LA FORMULA COMO ANILLO AL DEDO PARA DIRECCIONAR PRESUPUESTOS Y PARTODAS DE DINERO A LA SEGURIDAD , DESDE DONDE ELLOS RECAUDAN, EL EFECTO MEDIATICO LES PROPORCIONA LA COBARDE POSICION DE CULPAR AL DELINCUENTE OCASIONAL Y EN LA MAYORIA DE LS VECES PRESIONADOS, SIENDO ESTE EL CHIVO EXPIATORIO Y SU CAPTURA O ASESINATO EL EXITO DE LA POLITICA COBARDE REPRESIVA QUE IMPONEN FUNCIONARIOS EN LAS CALLES Y EN LAS CARCELES.

    TODOS POSIBLEMENTE SEAN BENEFICIARIOS DE LO QUE RECAUDA ESTA ORGANIZACION MAFIOSA POLICIAL JUDICIAL POLITICA Y MUCHOS VECINOS DESDE ASOCIACIONES PARA(VECINALES?)POLICIALES PIDEN LA CACERIA AL POBRE EN LOS BARRIOS Y EL ESTADO DE SITIO PARA LOS POBRES. ALEJANDRO CABRERA BRITOS DELEGADO ATE CTA DNI 17635095 TEL 1566228079 EMIAL atesenasamartinez@gmail.com

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  2. http://analizandolablogsfera.blogspot.com/

    Un desastre, hay tanta injusticia, abuso de poder y corrupción.

    Che alguien sabe porque le pegaron polis de civil a eristarco y le dijeron no jodas mas a tu hermano? raro no? ¿O como no lo puede demostrar porque sino pasarian cosas peores tal vez lo soño? Sí debe ser eso

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