Transcribimos una carta de una compañera de la Coordinadora por la Aparición con Vida de Luciano Arruga. Todo nuestro apoyo y solidaridad a las familias de Elsa y Mariano, a sus compañeros del Partido Obrero y a todos los luchadores que continuaran exigiendo juicio y castigo a los responsables politicos e intelectuales de esta masacre contra la juventud y la clase trabajadora.Cuando me llamaron para decirme que la puta burocracia sindical había tiroteado a compañeros nuestros en el intento de corte de vías del Roca, me sentí mal, pero no caí del todo. Deje a Valentina, mi hija, con mi mama, y me fui para Callao y Corrientes.
En el camino, me entere que un compañero había muerto.
El colectivo iba lento, luego el tren tardo mucho porque los trabajadores del Sarmiento dejaban pasar uno de cada tres trenes. Apretada en el vagón, pensaba en quién seria el compañero. En Capital ya no había subtes, tome el 26, que iba a paso de hombre por Corrientes. Finalmente llegue. Y ahí me entere que el que había muerto era Mariano. Y ahí se me vino el mundo abajo.
No éramos amigos ni nos veíamos tan seguido, pero lo conocía todo lo que las reuniones de la UJS de la provincia, las marchas, los congresos y los campamentos, me habían permitido. Uno podía dejarse engañar por su seriedad y sus silencios. Pero bastaba para que te se sentaras al lado de él, para empezar a reírte de sus ocurrencias.
Militaba mucho, todo el tiempo. Se notaba -cuando informaba sobre las actividades- su preocupación por los problemas o las dificultades que teníamos para construir la UJS en la provincia, y se notaba su convencimiento de que se podían solucionar, si nos esforzábamos. Él nos lo demostraba con su propia acción. Se notaba que estaba entregado en cuerpo y alma a la lucha. Se notaba el respeto en los ojos de los compañeros que militaban con él, cuando Mariano hablaba.
Fue rara la marcha de ayer, porque mientras marchábamos y cantábamos las canciones, de repente te acordabas que estabas ahí por Mariano, porque él ya no estaba. Y era horrible. Porque faltaba su voz, su puño en alto. Sin embargo, nosotros gritábamos y levantamos los puños por él. Pero también con él, -seguro- porque estaba con nosotros. Porque está con nosotros.
Recién hoy, viernes 22 me conecte a Internet, recién hoy quiero ver los noticieros. Su imagen por todos lados, las palabras de dolor de los compañeros de nuestro partido y de otras organizaciones, su enorme solidaridad. Pero también están las palabras de los forros de siempre. Los forros del gobierno, los forros de la burokracia sindical. De casualidad, me encontré con uno de esos forros y me dijo “Bueno, ahora cuando pase un poco esto, van a tener que discutir sobre sus métodos. Hay que cuidar un poco más a los cuadros…” Eso me dijo el hijo de puta. De forros como él y de forros como los que él defiende hay que cuidarse. Y sobre los “métodos”, los métodos nuestros son los de la clase obrera. El piquete, la movilización, la organización. Pero no me extraña que él no sepa de lo que se trata eso. Y tampoco me engancho demasiado (auque es difícil contener la bronca), porque sé que la clase obrera se los va a llevar puestos a todos ellos. Porque los hijos de puta la van a pagar. No vamos a parar hasta que los veamos en la cárcel, pudriéndose como lo que son, unos hijos de puta. Y no hablamos solo de los que apretaron el gatillo, hablamos también de los que están más arriba, y que son los verdaderos responsables.
En el 2002, año de lo de Kosteki y Santillán, yo tenía 17 años y no militaba. Mariano tenía 14, y ya estaba en la calle, peleando por mí, por todos. Como el miércoles 20 en el que se lo llevaron.
Hay unas palabras que una gran compañera mía compartió conmigo a fin del año pasado: “Todo el mundo sueña, pero no de la misma forma. Aquellos que sueñan de noche en los recesos polvorientos de la mente se despiertan por la mañana y descubren que era sólo vanidad. Pero quienes sueñan de día son gente peligrosa. Porque sueñan sus sueños con los ojos abiertos y los hacen convertirse en realidad.”
Sí, Mariano era “gente peligrosa”, soñaba con los ojos abiertos, e intentaba hacer realidad esos sueños todos los días, con esfuerzo, tenacidad, convicción, alegría.
Los hijos de puta se dieron cuenta. Por eso hicieron lo que hicieron. Nosotros, sus compañeros y compañeras, también somos “peligrosos”, como era Mariano. Pero no porque apedreamos a un grupo de gente, compuesta por mujeres grandes, pibitos, criaturas, y trabajadores (que valientes que son, no?). Somos “peligrosos”, pero no porque portamos armas escondidas en la cintura. No porque armemos una emboscada, con ayuda de la puta policía, y les disparemos a mansalva a trabajadores.
No. Somos “peligrosos y peligrosas” porque cortamos la ruta, porque hacemos asambleas en nuestros lugares de estudio, de trabajo y en nuestros barrios. Porque luchamos para recuperar los sindicatos de las manos de los hijos de puta. Porque nos esforzamos para impulsar la organización en cada lugar donde estamos. Porque luchamos en defensa de cada derecho que nos intentan arrancar. Somos “peligrosos y peligrosas” porque somos Mariano. Nosotros, que soñamos con los ojos abiertos, vamos a convertir en realidad aquello por lo que Mariano luchaba tanto.
Es un honor haber peleado a su lado, es un honor levantar hoy las banderas que él levanto y defendió hasta con su vida.
Duele tanto decirte tan temprano, hasta la victoria siempre, Mariano!
JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES MATERIALES Y POLITICOS DEL ASESINATO DE MARIANO
FUERA LA BUROCRACIA SINDICAL ASESINA DE PEDRAZA
FUERA LA BUROCRACIADE TODOS LOS SINDICATOS
PASE A PLANTA PERMANENTE YA DE LOS TERCERIZADOS DEL ROCA Y DE TODOS LOS TERCERIZADOS
VIVA LA LUCHA POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!!!
MARIANO FERREYRA, PRESENTE. AHORA Y SIEMPRE!!
Rosalía, UJS-PARTIDO OBRERO La Matanza





